Ágora MAN
Ziortza Urionabarrenetxea es la responsable de Prevención de Riesgos Laborales de MAN Truck & Bus Iberia. Desde aquí nos informa de cuáles son las mejores posturas para la conducción, cuando vamos a los mandos de un turismo o cuando llevamos un vehículo industrial.
- CONDUCCIÓN DE TURISMO
- CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS INDUSTRIALES
- Brazos: Los brazos no deben quedar completamente estirados a la hora de sujetar el volante. Procura que permanezcan flexionados con un ángulo máximo de 45 grados para evitar lesiones en los hombros o el cuello.
- Piernas: Las piernas tampoco pueden quedar totalmente rectas, ya que – en caso de impacto – podría ocasionar lesiones graves en pelvis y cadera. Debes mantenerlas flexionadas pero alcanzar cómodamente los pedales.
- Volante: La distancia del volante debe ser aquella que te permita apoyar las muñecas en la parte superior del volante. Durante la conducción, la posición más adecuada es aquella que dibuja las “tres y cuarto” del reloj.
- Si el vehículo dispone de airbag de conductor, debemos respetar una distancia de 25 cm entre nuestro cuerpo y el volante.
- Reposacabezas: no es necesario mantener la cabeza apoyada en el reposacabezas constantemente, pero sí lo suficientemente cerca como para que pueda amortiguar un posible latigazo cervical. La parte más voluminosa del mismo tiene que coincidir con la altura de nuestros ojos y permanecer a una distancia máxima de 4 cm.
- Espalda: Debe estar siempre en contacto con el respaldo, lo más vertical posible. De este modo, te cansarás menos y evitarás dolores de columna y cadera debido al mantenimiento continuado de la misma postura.
- Respaldo del asiento: la reclinación máxima no debería sobrepasar los 25 grados.
- Altura del asiento: el asiento debe estar regulado lo más bajo posible, siempre que veamos correctamente por encima del volante. En esa posición, tengo mayor campo visual y evito golpes en la cabeza en caso de vuelco.
- Cinturón de seguridad: no debe quedar ni muy justo ni muy holgado, ya que en esos casos, existe riesgo de lesiones de cuello y clavícula en caso de frenazo. Es importante colocarlo correctamente: .
- La correa inferior debe colocarse lo más ajustada posible y más cercana a la altura de los huesos de la pelvis que al abdomen
- La correa del hombro no debe apoyarse sobre el cuello o la clavícula, sino más cercana al hombro, ya que si no, puede ocasionar fracturas en la clavícula y cortes en el cuello.
- Postura corporal general: evita conducir encogido o demasiado estirado y mantén una actitud lo más relajada posible.
Como comentábamos, es fundamental dedicar unos minutos a la regulación de los distintos elementos antes de comenzar un viaje, especialmente si no se trata de nuestro vehículo habitual.
Actualmente el mercado ofrece butacas muy sofisticadas, que nos permiten un buen número de adaptaciones para mejorar nuestra comodidad:
- Altura del asiento: en camiones y autobuses debe escogerse una altura del asiento que permita que los muslos queden horizontales cuando apoyemos los pies en el suelo.
- Distancia del volante: La distancia debe ser la suficiente que nos permita pisar a fondo el pedal del embrague sin esfuerzo y sin tener que extender totalmente la pierna o el pie.
- Regulación del asiento: la banqueta del asiento se puede desplazar en horizontal y debemos acercarla hacia el volante hasta el punto en el que quepa un puño entre el final de la banqueta y la corva de la rodilla.
- Colocación del respaldo: como en el caso del coche, debe permitirnos sujetar el volante con los brazos ligeramente flexionados en una posición cercana a las “tres menos cuarto” del reloj. Además, la espalda debe poder apoyarse totalmente en el respaldo.
- Apoyo lumbar: si el asiento dispone de apoyo lumbar, este no debe ejercer una presión excesiva sobre la zona baja de la espalda del conductor. Debería notarse una ligera presión homogénea sobre toda la espalda.
Prestando atención a estas recomendaciones podremos realizar nuestros viajes de una forma mucho más cómoda y también más segura. Una postura adecuada nos llevará a reducir las molestias, calambres o fatiga. Además, nos permite reaccionar ante situaciones que – de otra manera – podrían resultar en un accidente.
Por último, no olvidemos que es conveniente hacer paradas durante la conducción y que podemos aprovecharlas para realizar ligeros ejercicios de estiramiento para compensar el tiempo de inmovilidad al volante.
PALACIOS, Jorge. “Sentarse al volante. La salud también viaja por carretera”. Mayo 2000. Periódico “EL Mundo”. Motor & Viajes.